domingo, 6 de mayo de 2012

La parranda (un cuento sin la letra "e") - Shoshana Saltzman


Cuando Adrian tuvo los años apropiados para su Bar Mitzva (algo así como una comunión judía), su papá y su mamá optaron por organizar una parranda como nunca hubo por la zona.
Mariana, la mamá, quiso ir a la modista más cara y encargó ropa lujosa y muy muy chic. Ricardo, su papá, optó por un saco sobrio y un pantalón al tono. Lo más difícil, como ocurría por lo común, pasaba con Sabina, la niña malcriada a la cual todo la irritaba y ponía chinchuda. Por lo tanto y para apaciguar sus locuras optaron por un aparato con cintos y mordazas comprado para la ocasión, igual a uno para torturas hallado por la zona militar, para aplacar sus locuras típicas.
Salió bárbaro. Toda la población comió, tomó, disfrutó y a la par habló maravillas gracias a la conducta tan maravillosa  mostrada por Sabina. 

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Casi lo logran!.. "encargó", me encanto la idea

Anónimo dijo...

pudieron haver cambiado "encargo" por "pidió" o "solicito"

Anónimo dijo...

ENCARGO PINCHE!!!!!!!!!!!!!!!!!ACHAVO EL PUTA MIERDA DE BLOG Y DE CUENTO O REDACSIONNNNNNNNNNN PINCHE WEEEY!!!!!!!!!!!!!!!!!!FOOLLAME DURO TU Y TUS PPUTIS CUENTOS METEMELOS POR EL PUTO OJETE D MIEEEEEEEEEEEEEEERDALO TENGO LLENO D MIERDA CHUPAMELO INVECIL Y LA POLLA TAMBIEN LLENA D SEMEN BUEN0 Y RICO BEBEXDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Anónimo dijo...

Buenísmo comentario ...

Anónimo dijo...

Que clase de pendejo eres, tu comentario es un asco anonimo