domingo, 28 de marzo de 2010

CORAZÓN DE NIÑO por Sara Rawicz

(la consigna, elaborar un relato sugerido por la figura, correspondiente a la escuela experimental llamada poesía visual)










Pedro y Juan se criaron en un barrio suburbano, siempre fueron amigos; lo compartían todo; juntos jugaban a la pelota en el potrero, y en las tardes, de regreso de la escuela, pateando las piedras de la calle construían sus sueños de futuro.
Entonces, no sabían que sus vidas tomarían rumbos distintos.
Cuando se despidieron, Juan le regaló a Pedro, su tesoro más preciado: sus bolitas de colores. En el centro –le dijo su madre- no tendría donde jugar con ellas. Su amigo le regaló a él, lo más importante que tenía: un pequeño dije en forma de corazón, de cerámica, que Juan guardó emocionado. El destino, con sus infinitas volteretas hizo que treinta años más tarde volvieran a encontrarse. 

Pedro, convertido en el padre Roldán, sacerdote en la parroquia de un barrio obrero; dedicado a amparar los corazones de niños humildes. Juan, en el exitoso empresario y filántropo Fernández de la Vega, renombrado por sus exposiciones de arte. Ambos involucrados en un plan fantástico. Un hogar no religioso para niños desprotegidos. Proyectado por el padre Roldán y financiado por el empresario de la Vega, con el producto de su última exposición. Una colección de corazones realizada en todo tipo de materiales, en infinidad de tamaños y colores que comenzó a juntar a partir del dije que Pedro le regalara y a la que había denominado: Corazón de niño.

3 comentarios:

shula dijo...

Me gusta mucho tu forma de escribir

Anónimo dijo...

Es especial

sara rawicz dijo...

Muchas gracias a Anónimo y a Shula.
Sara